Casos de Coaching II

Siguiendo con los casos de Coaching, los cuales han dejado huellas en mi propia vida, por lo que estoy agradecido de la oportunidad de “haber tocado las vidas de estos seres humanos”, les traeré en esta oportunidad otros dos.

Antes de seguir, recomiendo al lector releer el artículo previo: “Casos de Coaching I” (ir al link: http://goo.gl/CZdVCq).

Caso 2: Mujer de 29 años. Separada y con una hija. El quiebre es rencor hacia sus padres y frecuentes problemas de salud.

Al comenzar a explorar la situación actual de vida de la coachee se detectó su incapacidad de perdonar a sus padres por el abandono físico y afectivo en el caso del padre, y de protección ante el padrastro en el caso de la madre. Todo esto ocurrido en la infancia de la coachee la llevó a buscar un esposo a temprana edad y de forma equivocada, ya que el esposo era un hombre con una relación de dependencia hacia su madre y con conductas violentas hacia ella. Terminó dejando al esposo cuando su bebé tenía escasos meses de haber nacido, y retornó al hogar materno.http://goo.gl/kRuImt

Para poder sanar estas heridas ocasionadas por los padres, hay que llevar al coachee a tomar conciencia de las limitaciones de los padres cuando estaban jóvenes, a sus propias vivencias y el cómo ellos fueron amados y apoyados por sus propios padres. Ayudarles a verlos como seres imperfectos, y a descubrir que a pesar de sus limitaciones hicieron lo que pudieron, dándoles el cariño como ellos aprendieron a darlo. En la mayoría de los casos el coachee aprende a ver a sus padres de forma compasiva y llega a perdonarlos, aceptándolos como son, y disponiéndose a vivir con ellos así como son, pero reconociendo que los aman y necesitan a pesar de sus imperfecciones.

En este caso nos tomó dos sesiones para que la coachee reflexionara sobre como su madre, a pesar de no haber podido darle la protección que ella necesitaba, luego la había apoyado incondicionalmente en la crianza de su pequeño hijo, y lo continuaba haciendo. Este perdón ayudó a la coachee a mejorar las relaciones con su madre, y a tener una mejor salud, ya que dejó de lado los rencores que le estaban afectando en debilitar su sistema inmunológico.

Caso 3: Mujer de 32 años. Casada y sin hijos. En este caso el quiebre era una relación de pareja en la que la coachee se comportaba celosa y absorbente, pero al exigir a su marido no salir con los amigos ella misma se estaba auto limitando de salir con sus amigas porque no encontraba como justificar el hacerlo. Esto la estaba llevando a una relación de pareja centrada en ellos dos, y no les permitía oxigenarse al compartir con otras amistades. Además que no se sabía cuánto más podrían soportar esta situación.http://goo.gl/rJU7C

La coachee se sentía paralizada por sus propias acciones, y esto le estaba creando ansiedad e insatisfacción. No sabía por qué se comportaba de esta forma, aunque entendía que le estaba haciendo daño a la relación de pareja.

Explorando un poco en la relación con sus padres pudimos encontrar que el padre había traicionado a la madre, y ella no quería tener que vivir una situación como esa, en la cual vio sufrir a su madre. Debido a eso decidió “protegerse” colocando límites a su esposo, tan cerrados que no quería que él saliera con sus amigos. Por los momentos el esposo lo había aceptado, pero ella podía hacerse las preguntas: ¿hasta cuándo lo va a tolerar sin cansarse?, y ¿qué va a pasar cuando se canse? Todo esto le producía más ansiedad.

Fue necesario llevar a la coachee a varias reflexiones que le permitieran ver la vida de sus padres como algo diferente a la de ella y su esposo. Identificando similitudes y diferencias para poder comprender que debía haber formas nuevas de llevar esta relación. Debía comprender el riesgo de seguir como iban, o de darse ambos la oportunidad de tener momentos de compartir juntos, momentos de compartir con otras parejas y momentos de salir con amigos de uno o de otra.

También fue necesario que la coachee viera a su padre como un ser humano con virtudes y defectos, para poder perdonarlo, y así comprender además que cada situación es diferente, y que no estaba bien estar siempre esperando que su esposo iba a traicionarla. Si de veras quería compartir su vida con él debía relajarse un poco y confiar. Era sano que se preguntara ¿qué gano y qué pierdo con cada forma de proceder?, y también ¿qué necesitamos para ser felices cada uno?, y finalmente ¿cómo podemos lograrlo y cuando vamos a comenzar a hacer las cosas de manera diferente?http://goo.gl/xDi9t

Luego de esto la coachee acordó hablar con su esposo y comenzar a flexibilizar su relación. Se le recomendó hacer el ejercicio sugerido en el artículo previo titulado “Comunicación para mejorar las relaciones” (ir al link: http://goo.gl/5zl9d5). Con este ejercicio podrán mejorar su comunicación, valorarse mutuamente y establecer compromisos para hacer las cosas de forma diferente.

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