Si me pagaran por alcanzar mis sueños

¿Es que acaso si me pagaran por alcanzar mis sueños, me comprometería a lograrlos? Tal vez me mantendría motivado por algún tiempo, pero luego me sentiría como un asalariado más, y hasta allí llegaría el encanto.

Y posiblemente dejaría de soñar y me dedicaría a responder por el compromiso que se establece con aquel que me paga. Si soy competitivo lo haría cada vez mejor. Si soy conformista, posiblemente me limitaría a dar lo que creo justo por la paga que recibo. Pero nada de esto significa realmente que voy tras mis sueños.

A nivel organizacional sobran los ejemplos de personas que al recibir un aumento de sueldo cobran una motivación que no había, pero esto dura tanto como puede durar la percepción de la persona en relación al reconocimiento recibido y a los beneficios que le trae el nuevo sueldo. Al acabarse estos incentivos, que no son perdurables en el tiempo, la motivación se desinfla como un globo lleno de aire al pincharlo.

https://goo.gl/GCffKsLo que realmente nos mueve de manera persistente, y sin descanso algunas veces, hacia nuestros sueños es la grandeza que existe detrás de ellos. Lo que pasa es que algunos de nosotros no nos damos el permiso de soñar. En algún momento nos dijeron que era malo, que estábamos perdiendo el tiempo, y que nos pusiéramos a trabajar. Es decir nos cortaron las alas para que dejáramos de estar volando.

Soñar es la única forma de alcanzar grandes cosas. Y no me digan que eso está reservado sólo para algunos, como inventores, artistas o empresarios. Todos tenemos derecho de imaginar un futuro mejor, para nosotros y para aquellos que amamos.

Todos sabemos que el trabajo nos trae prosperidad y recursos, pero que el trabajo por si solo puede ser muy alienante y desconsolador si no hay un propósito mayor y más grande detrás de él, que nos sirva de inspiración y que nos ayude a soportar su rudeza o monotonía, solo por mencionar algunas de las cosas no tan buenas del trabajo.

Un ejemplo maravilloso de la pasión que se le puede poner al ir en pos de nuestros sueños nos lo han dado personajes como Mandela o Madre Teresa. Esta última tiene una anécdota que refleja bien lo que es el poder de un sueño. En una ocasión que atendía a un leproso moribundo, dándole consuelo y todo su amor, llegaron a hacerle una importante donación de dinero, y atendió al acaudalado personaje en el propio lugar donde estaba con el leproso. Con expresión de disgusto por lo que observaba el caritativo señor dijo “madre yo no haría eso ni por 100 mil libras esterlinas”, y ella le respondió: “mi amigo, yo tampoco lo haría, simplemente lo hago por amor”.https://goo.gl/kkMTRS

Y es que el amor por mí mismo o por los que amo, es realmente la fuerza impulsora a trabajar por alcanzar mis sueños, sin descanso y con energías que sólo se obtienen de una motivación que está dentro de mí.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Espiritualidad, Herramientas y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s