El líder que entrega todo su potencial

Las investigaciones científicas han demostrado que el ser humano no es tan competitivo ni tan agresivo como se había creído, sino más bien dado a la cooperación y a la asistencia mutua.

No obstante, en el sano sentido de la competitividad, nos encontramos que para las personas es muy satisfactorio saber que están logrando lo mejor de sí mismas. Esto les anima a seguir mejorando.

Ya en el artículo titulado “Gerencia de mí mismo”, el cual publiqué en el mes de julio de este mismo año, abordé algunas ideas sobre el tema, principalmente del equilibrio personal tan necesario para ofrecer siempre lo mejor de sí mismo. Hoy volveré sobre la idea de alcanzar nuestro máximo potencial.

Una de las tareas más importantes que cumple un coach hacia su cliente es la de ayudarle a descubrir hasta donde es capaz de llegar con los talentos que aún no ha aprovechado. Esto ocurre porque, como hemos mencionado en otras ocasiones, las personas se van poniendo barreras a sí mismas, algunas reales y otras imaginarias.

Un líder coach debe poder descubrir todo lo que es capaz de hacer, soñando en grande para establecerse metas retadoras pero alcanzables. Tendemos a ponernos “techos bajitos” por miedo a fracasar, lo que nos hace avanzar a un ritmo muy cómodo, pero también muy lento y que a lo largo del camino nos produce un cierto sabor amargo, o sensación de insatisfacción con nosotros mismos.

Partiendo del hecho de que estoy manejando bien el equilibrio personal, del cual hablamos en el artículo antes mencionado, el siguiente paso para ir hacia mi máximo potencial es el de establecer mis metas.

Una meta debe ser como el combustible que me mantiene funcionando y con deseos de dar lo mejor de mí mismo. ¿Por qué contentarme con logros pequeños?, o ¿qué tal si sueño en grande con lo qué podría lograr, si no hubiese nada que me lo impida?

¿Cómo defino mis metas? De forma clara y precisa. Debo decir lo que quiero lograr y en qué fecha, o a partir de qué fecha. Un ejemplo sencillo: “comprarme una casa en la Urbanización La Floresta para el 1º de Abril de 2013”. A partir del mismo momento en que me comprometo con esa meta comienzo a poner todos mis motores a trabajar para lograrlo; es decir, a poner todo mi potencial al servicio de mí meta.

Las metas pueden ser de tipo material o de tipo espiritual. Entendiendo por espiritual lo más elevado del ser humano; incluimos aquí cosas como la mejora de las relaciones con nuestros seres queridos, por ejemplo.

En cualquier caso lo que está en juego es dar lo mejor de nosotros mismos. Sin metas claras seguiremos siempre en el mismo lugar; quiero decir dando lo mismo que hemos venido dando y desperdiciando lo maravillosos que somos.

Antes de finalizar quisiera recordarte que un coach está preparado para apoyarte en identificar tu potencial, y en como derribar las barreras que te limitan para lograrlo; y también que puedes complementar el tema de las metas con el artículo titulado “Las metas y la escalada de la montaña”, publicado en el mes de junio de este año.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Coaching, Gerencia y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El líder que entrega todo su potencial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s